Este fin de semana seguimos con los cursos de alpinismo de Jose y cómo parecía que el tiempo no iba a ser muy malo, también nos decidimos a acompañarle hasta Sallent de Gállego.
Llegamos el viernes a las 20 hrs al Parking de Sallent de Gallego y estaba bastante lleno pero aún encontramos sitios para aparcar.
Después de cenar ya nos fuímos a descansar que habíamos tenido una semana dura y Jose tenía que madrugar.
Pasamos una noche tranquila, aunque pronto por la mañana ya se oía bastante movimiento de coches y ya nos hizo despertarnos.
Después de desayunar y hacer una ficha de matemáticas (ya va siendo tradición, hacer los deberes por la mañana en la autocaravana) y yo voy aprovechando a escribir en el blog...ya nos preparamos para salir y así también haciamos tiempo para que el sol fuera calentando.
Lo primero que hicimos fue dirigirnos a la excursión de El Salto (que hace tiempo que la teníamos pendiente). Es la cascada más importante del rio Aguas Limpias y es un paseo muy fácil para hacer con niños.
Se sale del polideportivo de Sallent de Gallego, dónde hay un parking grande, pero OJO, prohibido aparcar autocaravanas.
Desde allí son 2,2 km ida y vuelta, por lo que es muy asequible y apenas sin desnivel.
El primer tramo es más aburrido por un camino entre campos aunque hay carteles con descripición de los árboles que nos vamos encontrando y lo va haciendo más entretenido, luego enseguida se convierte en senda con piedras y bastante amena para los niños, da pie a ir saltando de piedra en piedra.
El último tramo es de bajada hacía la cascada y es el que encuentro que hay que tener cuidado con los niños, porque es una senda estrecha con pendiente y con caída hacía un lado, por lo que hay que llevar a los niños agarrados de la mano y con cuidado que no se resbalen.
Una vez en El Salto, ya lo veremos ya que hay un cartel informativo para leer sobre la cascada y un banco para tomar un tentempié.
La vuelta, se hizo ya muy corta, con cuidado al principio que es la senda de subida, y luego ya es todo bajada, y en la que nos dimos cuenta ya estábamos en el Polideportivo otra vez.
| Comiezo del camino |
carteles informativos de los árboles
Entoncés, ya fuímos callejeando por Sallent, conociendo sus calles, aprovechamos para comprar el pan y unas magdalenas en la panadería (por cierto, muy buenas y bastanate económico) y también para no perder la tradición nos sentamos en una terraza a tomar unas patatas bravas, había visto por Internet buenos comentarios sobre el bar Willy y fue todo un acierto, muy amables y unas patatas buenísimas.
Después de comer en la autocaravana, volvimos al parque de Sallent de Gallego que está muy próximo al parking, y es un parque estupendo, muy grande, verde, con muchos árboles y bastantes columpios diferentes para los niños.
Laila conoció a una niña (Cloe) y pasarón un buen rato juntas y estuvieron entretenidas, que se agradece mucho cuándo estamos solos que pueda pasar algún rato con alguna niña.
Después, ya nos llamó Jose, que ya habían finalizado por hoy, y que iban a tomar algo, así que les recomendé el bar Willy y nos juntamos y conocimos allí todos, para terminar de hablar de todo lo que habían aprendido durante todo el día.
Ya se hizo, la hora de baño y cena, y nos quedamos en la autocaravana, hacía frío, Jose estaba cansado y ya no nos apetecía salir más.
Se pasó toda la noche lloviendo, José madrugó y se dirigió con el grupo hacía el pico Espelunciecha para practicar todo lo aprendido el día anterior.
Nosotras aprovechamos a dormir un poco más, ya que tampoco hacía muy buen día para buscar ruta, hicimos más de ejercicios, ahora de lenguaje, y a ratos parecía que quería salir el sol y no llovía, así que nos fuimos a pasear por Sallent, aprovechando las leyendas que hay en varios puntos del pueblo y nuestra imaginación, recorrimos todas las callejuelas del pueblo en busca de pistas,... es una buena técnica para que no se canse de ver el pueblo y recorrer más de lo pensado,...vamos que tuve que obligarla a ir a la autocaravana,...quería seguir investigando por más calles que no habíamos pasado.
Jose, llegó justo cuándo terminaba de hacer la comida, así que le vino genial, comimos y ya recogimos para volver a casa.
OTRA ESCAPADA MÁS, que hemos aprovechado para desconectar de la rutina diaria y que cada vez nos gusta pasar más tiempo en la autocaravana.
Comentarios
Publicar un comentario